We are a Catholic, Jesuit, college preparatory high school serving nearly 1700 young men and women in grades 9-12 in becoming Men and Women with and for Others.
With nearly 150 years of history behind us, we are a Roman Catholic educational community rooted firmly in the nearly 500-year-old model of Jesuit education, leading the way in preparing students for the 21st century.
Our unique educational model combines the advantages of single-sex instruction with opportunities for young men and women to collaborate, serve, pray and socialize together to form the whole person—mind, body and spirit.
The strength of Regis Jesuit is found in the depth and diversity of its broad community of students, parents and alumni who strengthen and share their gifts through a lifelong Raider experience.
The transformational student experience has been developed thanks to a long tradition of generous philanthropic support of our enduring educational mission.
Un día de locura por toda la casa y en la comunidad, una locura que nos muestra muchas perspectivas.
En la casa hubo una locura con los horarios del baño, una locura entre la acomodación de las camas y en la comodidad de la casa. Locura, locura, locura, locura… Lo que hemos estado viviendo día a día. Pero sin queja alguna, lo hemos disfrutado; han sido días tan locos, estresantes y tan exhaustos, pero como olvidar toda la comunidad que hemos apoyado.
El día de hoy, yo (Zoe) conocí a una señora que se llamaba Cheryl. Al principio, temía un poco de ella, ya que era alguien mayor y no sentía que fuera a conectar con ella. Después de escuchar las instrucciones de nuestra actividad, ella se convirtió en mi maestra, y lo digo de manera literal. Emilia y yo éramos sus estudiantes y aprendíamos de su idioma natal de las Filipinas. Honestamente, no paraba de reírme porque mi acento y pronunciación era tan horrible. A pesar de esto, adoré mi día en “Project Worthmore”. Conocí a todas estas maravillosas personas y no me arrepiento de ningún segundo, aprendí un nuevo lenguaje, me acerqué más a mis compañeros de mi clase, que nunca pensaría que lo haría, y eso tan solo me hizo mi día. Con toda la alegría y empatía que sentí el día de hoy: SALAMAT!! (significa gracias en Tagalo).
En este tercer día aprendí sobre la unión entre desconocidos. Hoy yo (Miranda) ayudé a la comunidad de “Metro Caring”. Tras las horas que pasaban, ocurrían locuras tras locuras: charlas y risas, estrés y ansiedad, pero, sobre todo, la locura de poder conocer a un desconocido. Experimenté una unión con una señora que ha asistido a “Metro Caring” por aproximadamente 15 años. Mientras charlaba con esta maravillosa persona, tuve una conexión que hasta las palabras me faltan para poder describir este momento. Lo que puedo decir, es que mi percepción hacía ciertas cosas cambió gracias a ella, tales como mi manera de percibir la política y las personas que lamentablemente sufren todos los días por no tener un lugar al que llamar hogar.
Ya para terminar, me encantaría hacer otro punto. Hablé con una persona que vive en la calle y me contó como su vida era antes. Sus padres nunca le pusieron suficiente importancia y atención, hacía lo que ella quería, pero me contó que lo único que ella quería tener era volverse a conectar con su familia. Con su historia reflexioné en que hay que valorar nuestro tiempo y a las personas más cercanas a nosotros, como nuestra familia... ¡los extrañamos! Esta inmersión ha sido gratificante y lo único que tenemos que decir es… gracias.
Regis Jesuit High School admits students of any race, color, national and ethnic origin to all the rights, privileges, programs and activities generally accorded or made available to students at the school. It does not discriminate on the basis of race, color, national and ethnic origin in administration of its educational policies, admissions policies, scholarship and loan programs, athletic and other school-administered programs.